Colores otoñales a porrillo
El color de las hojas otoñales, o ruska, para la gente local, es un fenómeno natural espectacular que pinta los paisajes del norte de tonos intensos y suaves. Cubierta de bosques y páramos, Finlandia es un destino ideal para admirar paisajes otoñales.
El marcado contraste entre las cuatro estaciones del año es la principal características del ciclo natural anual en Finlandia. El color de las hojas otoñales sirve como una especie de mensajero; lanza al aire un adiós melancólico a los largos días de verano, y actúa como recordatorio del sombrío y frío invierno que acecha a la vuelta de la esquina.
El momento álgido de la estación del año dura apenas un par de semanas. El período varía de año en año, pero el último tramo de septiembre suele ser una apuesta segura al planificar un viaje.
Adónde ir
Las hojas cambian de color en otoño en toda Finlandia, pero cuanto más al norte vas, más brillante serán. Los viajes a Laponia para ver las hojas otoñales son algo normal para los finlandeses, ya que la provincia acoge las mayores zonas boscosas del país.
El excursionismo es la actividad preferida para admirar este fenómeno, y las rutas pueden ser accesibles para todos, o lo suficientemente desafiantes, para los senderistas más experimentados. La temperatura también es ideal para practicar senderismo; alrededor de los 10 grados centígrados. El ciclismo de montaña, el piragüismo y la pesca también son actividades típicas de esta estación del año.
Armonía visual
Se suele asociar una sensación de armonía e intimismo al color de las hojas otoñales. Encontrar un lugar con buenas vistas del paisaje hace que tus preocupaciones cotidianas no sean sino un recuerdo lejano. Añádele una bebida caliente con unos aperitivos, y te sorprenderás poniendo excusas para no irte.
La temporada de ruska es famosa entre los fotógrafos, y por qué no había de serlo: la variedad de árboles de hoja ancha y coníferas, además de bayas y musgo en el suelo, proporcionan una gama de tonalidades verdes, caoba, azules, rojas y amarillas tan vívidas que no capturarlas sería un crimen.









