Diseño con una sonrisa
Nada de minimalismo intelectual: los nuevos nombres del diseño finlandés se divierten sin sacrificar la funcionalidad, haciendo gala de un humor irresistible.
“¡Caramba!” resuena por la sala cada vez que REDDRESS sale a escena. Esta instalación interactiva de Aamu Song ha recibido críticas muy favorables allá donde ha ido. Una cantante actúa en el vestido mientras el público se acurruca en sus 238 bolsillos.
El mismo estilo de conceptualismo ingenioso recorre todo lo diseñado por Song y su socio creativo Johan Olin: trajes de pingüino, zapatos de tacón doble, calentadores de barba, taburetes con forma de hongo y otros objetos extravagantes que seguro que te arrancarán una sonrisa. Si bien no siempre son funcionales en el sentido clásico de la palabra, están diseñados para hacerte pensar. Desafían la tradición puritana escandinava formulando una pregunta válida: ¿acaso la diversión no forma parte de la función?
Un regalo para la vista
Anu Penttinen traduce al cristal una exuberancia similar, cuya gama desafía tanto a la lógica como a la tradición. Más conocida como creadora de Socks Rolled Down, una colección de vajilla surrealista para el gigante del diseño Marimekko, Penttinen combina función y trivialidad, y dota de varias capas a sus fluidas piezas, además de un precioso baño de deliciosos colores.
La apariencia juguetona de sus últimos y exclusivos jarrones no deja ver la intrincada técnica de enrollado utilizada en su fabricación. Pocos diseñadores de vidrio producen artesanalmente sus propias obras, pero Penttinen es una de esas raras excepciones; describe el soplado de vidrio como “una estupenda sesión de ejercicio físico”.
Moda lúgubre
Conejitos vampíricos se unen a calaveras sonrientes en Never Mind, la última colección de moda urbana contemporánea que ha creado la estrella emergente de la moda Daniel Palillo. La colección muestra su habitual predilección por el humor negro y las imágenes morbosas, en esta ocasión con una paleta de chillones colores primarios.
Su inconfundible estilo cuenta con cortes atrevidos, retazos y excéntricas estructuras tridimensionales, que combina con imágenes oscuras y anárquicas, pero con un punto de picardía. Palillo le da un toque travieso a la moda finlandesa, especialmente para quienes gusten de un humor más bien sombrío.








