El faro Bengtskär atrae a los turistas
El faro Bengtskär, el más alto de Escandinavia, tuvo un papel importante durante las dos guerras mundiales debido a su ubicación estratégica cerca de la boca del golfo de Finlandia. El resistente faro se recuperó de sus heridas y en la actualidad forma parte de la historia cultural de Finlandia.
Desde el puerto de Hanko, es fácil acceder al faro Bengtskär: un ferry tarda aproximadamente una hora en llegar a la isla. Durante el recorrido, puedes admirar unas vistas místicas lejos del
horizonte: un gran faro desamparado, asentado sobre una pequeña isla rocosa, surge de la nada de forma fantasmal.
Cuando se terminó el faro en 1907, se contrató a un equipo de cinco hombres para que vivieran en la isla: un patrón del faro, tres guardianes y un operario de bocina para la niebla. Vivieron en la isla con sus familias durante varios años y en contadas ocasiones visitaron la península. Las familias prácticamente se autoabastecían: tenían ovejas, cerdos y un pequeño huerto de verduras. A veces, durante las tormentas de otoño, las olas arrasaban toda la isla llevándose por delante el valioso huerto.
Durante el recorrido por la isla, que dura un par de horas, puedes hacer una excursión donde te explican la trágica leyenda de la isla. Después de la excursión, te sirven un delicioso estofado de pescado.

ARCHIPIÉLAGO Y COSTA
Varias ciudades, antiguas aldeas de madera, 40.000 islas, mansiones históricas e iglesias de piedra, faros, parques nacionales que se extienden sobre la tierra y el mar, ferris que unen islas, además de una gran variedad de fauna y vida marina, resumen en pocas palabras el espíritu de las zonas costeras y el archipiélago de Finlandia.







