Locos por el invierno ártico
Hay quien prefiere el invierno al verano. El pastor de renos Nils-Matti es una de esas personas.
La Laponia finesa es grande; cubre una zona más extensa que todo Portugal. Pero el concepto de Laponia es aún mayor. Muchos turistas creen que han llegado a Laponia cuando apenas han llegado a la mitad norte de Finlandia. Cuanto más al norte te diriges, mejor comprendes el auténtico significado de Laponia.
Desde las mesetas puedes divisar kilómetros de horizonte
A medida que el coche se adentra en el “brazo” alargado del noroeste de Finlandia, el bosque de coníferas va desapareciendo del paisaje, los abedules encogen hasta el metro de altura, las mesetas empiezan a ascender a tu alrededor en todas direcciones, y el silencio… es distinto a cualquier otra cosa de la tierra. Puedes divisar kilómetros de horizonte, pero todo lo que oirás será tu respiración y el crujir de la nieve bajo tus botas. Visita Kilpisjärvi, una aldeíta de Enontekiö, y verás claramente por qué los turistas vuelven año tras año.
“La ciudad no es lugar para una persona”
Sami Nils-Matti Vasara ha vivido toda su vida en Kilpisjärvi. Sus raíces allí se remontan 12 generaciones. Nils-Matti ha estado en el sur de Finlandia solo un par de veces, y no de forma totalmente voluntaria. Tal como él lo ve, Kilpisjärvi tiene todo lo que cualquiera querría en la vida. Y, lo que es más importante, un impresionante paisaje natural del que su familia ha vivido durante siglos. Aunque el verano de Laponia es precioso, el invierno es una época especial para Nils-Matti. El verano y el otoño suelen simplemente dejar que el tiempo pase descansando y esperando las primeras nieves. En cuanto las mesetas están al fin cubiertas de un manto blanco, hacia octubre o noviembre, el transcurso normal de la vida se reanuda. En parte porque entonces es cuando desentierras la moto de nieve del garaje y es más fácil atravesar las mesetas.
La luz invernal
Para los visitantes del sur, Laponia es el lugar perfecto para descansar y relajarse. Sea cual sea tu motivo para “huir”, no hay lugar mejor para recargar pilas que los enormes espacios abiertos del lejano norte. Bajo el sol primaveral en lo alto de las mesetas no necesitas más que un suéter, y la nieve refulge como un espejo, reflejando la luz en todas direcciones. El mundo es como una película muda en blanco y azul. Al menos hasta que cae la oscuridad, cuando el cielo se llena de color. En una noche despejada la aurora boreal centellea iluminando las mesetas como si fuera de día.

Finlandia
En el bullicio y el caos de la vida moderna, las rarezas son lo que más valoramos, como el espacio, la tranquilidad y el tiempo. El espacio para respirar, tiempo para soñar… Puedes hallar estos tesoros en Finlandia, donde los lagos son muchos y las gentes son pocas.









