La tierra del sol de medianoche
Las diferencias entre las estaciones son tan marcadas que los finlandeses están habituados a los contrastes. Los oscuros inviernos árticos tienen su contrapunto en uno de los fenómenos naturales más emblemáticos del país: el sol de medianoche.
Muchos se preguntan cómo pueden sobrevivir los finlandeses en invierno sin la luz del sol, y la naturaleza les responde que con 24 horas de sol en verano. El marcado contraste de las condiciones lumínicas influye profundamente a todo el mundo.
Es muy comprensible, pues, que los espacios públicos rebosen de vida en verano. Después del duro invierno, los interminables días de sol se reciben con gran ansia. El verano finlandés se pasa fuera de casa para disfrutar al máximo de una estación tan breve como agradable: los problemas se posponen hasta que las noches vuelven a teñirse de negro.
70 DÍAS SIN PUESTAS DE SOL
Dos tercios de la población total bañada por el sol de medianoche residen en Finlandia. En las zonas más septentrionales de la Laponia finlandesa, el sol se mantiene en el horizonte durante más de 70 días seguidos. Al sur del círculo polar ártico, el sol se esconde bajo el horizonte unas horas cada noche. Sin embargo, eso no quiere decir que todo quede bañado por la oscuridad: las llamadas “noches blancas” se suceden en todo el país, e incluso Helsinki, que está en la costa sur, disfruta prácticamente las 24 horas del día de la luz del sol.
las diez mejores formas de aprovechar el sol de medianoche
Cualquier cosa que puedas hacer de día, la podrás hacer también de noche. Con un toque especial, claro.
- Pasa la noche en una cabaña. Darte un baño nocturno y disfrutar de la sauna son experiencias que no puedes perderte bajo el sol de medianoche. La temperatura del agua de los lagos y del mar sube a partir de junio.
- ¡Sal de fiesta! Puede que salir de una oscura discoteca a las tres de la mañana y creer que son las tres de la tarde te desconcierte, pero no serías la primera persona en renunciar a unas horas de sueño para rematar la fiesta en la playa; a plena luz del sol, eso sí….
- Ve a un festival. Una fiesta veraniega tradicional en la isla de Seurasaari, en Helsinki, un festival de rock en pleno corazón de la región de los mil lagos o el festival de cine del sol de medianoche de Laponia comparten la magia que supone disfrutar de luz solar las 24 horas.
- Navega. Sea en velero o en canoa, surcar las tranquilas aguas nocturnas es una experiencia increíble.
- Juega a golf. ¡A las cuatro de la mañana no tendrás que preocuparte de hacer cola!
- Sal a pescar. Cuando más hambre tienen los peces es de noche.
- Baila al aire libre. Disfruta de una tradición mantenida durante décadas que goza de una nueva época dorada gracias al entusiasmo de los jóvenes urbanitas. En estas reuniones nunca falta el tango clásico finlandés ni otras melodías de estilo retro.
- Haz senderismo y ve de acampada. Sigue hasta que las piernas te digan basta. Presta atención y no pongas la tienda de manera que le dé directamente el sol matutino… o te asarás de calor.
- Observa la fauna. Las noches blancas son especialmente prácticas para avistar animales nocturnos, como los búhos, que se despiertan para cazar, pero no cuentan con la protección que les brinda la oscuridad.
- Monta en bici. Tanto en la ciudad como en el campo hay cientos de rutas de gran belleza por explorar, a cualquier hora del día y de la noche. El silencio y la quietud hacen que sea una experiencia única.








