• UNA COMUNIDAD DE ARCHIPIÉLAGO EN HÖGSÅRA

    Tarta de fresa con azúcar glas en el Farmors Cafe

    La variedad de tartas de la cafetería (a veces hay diez expuestas a la vez) coge desprevenidos hasta a los más avezados expertos en repostería. La dueña, Ylva Enberg, hornea personalmente cada una de ellas.

  • Veranos tranquilos en la aldea

    La casa roja que se encuentra en el centro del pueblo es una antigua residencia para pilotos marítimos. Hoy en día, el querido Farmors Cafe (Cafetería de la abuela) ocupa el edificio, renovado con esmero, y ofrece manjares y unos momentos en tierra firme a los navegantes.

  • Antiguos varaderos salpican el puerto de Högsåra

    Los cobertizos resguardaban las embarcaciones de los pescadores y pilotos marítimos; hoy en día, estas pintorescas cabañas de madera están ocupadas por huéspedes durante la temporada de verano, y proporcionan una plataforma idílica para hacer excursiones en barco. Suelen estar pintadas de rojo.

  • Las ovejas disfrutan de los días de verano

    En la isla se crían ovejas que se conocen sus paisajes de arriba abajo. Al fondo se divisa el puerto para los barcos de los visitantes a Högsåra. Está situado en una cala que lo resguarda de las tormentas, por lo que ofrece un paraje perfecto para que los navegantes se relajen.

  • Comidas veraniegas al aire libre en Högsåra

    En esta minúscula aldea del archipiélago se organizan multitud de comidas y cenas en comunidad, y todos sus habitantes se conocen. Algunos nacieron aquí, mientras que otros solo residen durante el verano. La mayoría de los alimentos se cultivan en pequeños huertos en el jardín.

  • El verano se cuela por las sencillas ventanas de las casitas

    La luz de la tarde entra a raudales por las ventanas y crea contornos al filtrarse entre cortinas de lino. El olor del océano, que está a tiro de piedra, entra sin prisas. Colores de tonos pastel y florales proporcionan serenidad.

  • Las casas de Högsåra se suelen pintar de ocre rojo

    Antes del solsticio de verano, los jardines aparecen austeros, pero siguen ofreciendo hierbas y ruibarbo para usar en la cocina. A finales de verano, el jardín cuenta con una gran riqueza de colores y aromas. La cosecha proporciona abundancia en la mesa y da alegría a los chefs.

  • Las lilas desprenden un perfume embriagador

    Prácticamente todos los jardines del lugar tienen lilas en flor a principios de verano. Por si fuera poco, quienes no las tienen plantadas en su patio las reciben como regalo de sus vecinos. Las casas más antiguas de Högsåra datan de comienzos del siglo XIX.

  • El verano se cuela por las sencillas ventanas de las casitas

    La luz de la tarde entra a raudales por las ventanas y crea contornos al filtrarse entre cortinas de lino. El olor del océano, que está a tiro de piedra, entra sin prisas. Colores de tonos pastel y florales proporcionan serenidad.

  • Una mesa veraniega bien adornada alegra la vista

    La exquisitez temprana del verano finlandés, el ruibarbo, se usa de muchas y variadas formas. El ruibarbo de un jardín trasero es un ingrediente sabroso en esta refrescante bebida veraniega de color encarnado. Un chorrito de vino espumoso le pone la guinda al pastel.

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Una comunidad de archipiélago en Högsära

Gracias a su céntrica ubicación en el archipiélago de Hiittinen, Högsåra siempre ha sido conocida históricamente por su comunidad de pilotos marítimos. Familias enteras de pilotos habitaban la isla, ya que el oficio se transmitía de padres a hijos.

Disfruta de un ritmo relajado… A pie, en coche o bicicleta

Se puede llegar fácilmente a Högsåra en un ferry en el que también se puede transportar el coche y bicicletas. El trayecto mismo, de solo veinte minutos, te permitirá sumergirte de inmediato en el relajado ritmo de vida de la isla.

Una vez en el puerto, los visitantes pueden continuar a pie o en bicicleta, y disfrutar del sencillo encanto del pueblo de Högsåra. Las vacas y las ovejas se pasean por los campos y se tumban a descansar en los días calurosos, siguiendo con la mirada la nube de polvo que levantan los ciclistas a su paso.

El principal lugar de encuentro de la isla es la cafetería más conocida de todo el archipiélago: el encantador Farmors Cafe (“cafetería de la abuela”, en sueco). El cálido aroma de sus delicias horneadas impregna los alrededores, al tiempo que tienta a los ciclistas que pasan por allí.

ARCHIPIÉLAGO Y COSTA

Varias ciudades, antiguas aldeas de madera, 40.000 islas, mansiones históricas e iglesias de piedra, faros, parques nacionales que se extienden sobre la tierra y el mar, ferris que unen islas, además de una gran variedad de fauna y vida marina, resumen en pocas palabras el espíritu de las zonas costeras y el archipiélago de Finlandia.

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